Cinco segundos

 

 Días pasados, en el informativo matutino de Radio Rural, el Senador frentista Alberto Couriel, contradecía  uno de los caballitos de batalla más importantes que tuvo el partido de gobierno para ganar las elecciones, que es el tema de la deuda externa.

 

Dicho Senador dijo que jamás el Frente Amplio manifestó que no iban a pagar la deuda externa, cuando hace más de 20 años venimos escuchando esto por parte de este sector político.

 

No sólo eso escuchamos hace largo tiempo, sino que los principales enemigos del “Uruguay Progresisita” son el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional junto con los Estados Unidos de Norteamérica, entre otros. Pero no es así, ya que el Uruguay ha contraído varios préstamos y obligaciones con las dos instituciones internacionales en los 200 y pocos días de este nuevo gobierno, dejando de lado la enemistad y si entablando un lazo de cooperación mutua.

 

Yo me pregunto: ¿hasta cuándo vamos a soportar la mentira a la gente y el doble discurso?. Porque no nos olvidemos que Vázquez no quería firmar un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos porque ponía en peligro la soberanía económica de nuestra nación, y tuvo que ser el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, el que le abriera los ojos a los que estaban en contra de ese acuerdo y decirles que, en política, hay que separar los intereses económicos de los políticos e ideológicos que una nación tenga con otra. 

 

Hay que reconocer que cualquiera se puede equivocar una y tantas veces, y acepto una equivocación desde el gobierno cuando es de carácter técnico, pero no cuando es un mero capricho ideológico del gobierno de turno, en este caso, del Frente Amplio – Encuentro Progresista – Nueva Mayoría.

 

Por lo tanto, el Senador Couriel ahora sí está de acuerdo con que se pague la deuda externa, y es como debe de ser, ya que cuando cualquier persona normal y dentro de sus cabales pide algo prestado luego, se devuelve y si esto no sucediera habrá algún tipo de sanción.

 

Yo le recomiendo a este Senador de la República y a todos los integrantes del partido de gobierno que antes de abrir la boca y decir cualquier sarta de disparates, piensen cinco segundos, por el bien de ellos y el de toda la población.

 

 

Nicolás Lingordo.

Juventud 903.