Seguramente el próximo 13 de noviembre el Congreso Nacional de Intendentes vivirá una sesión que puede tener ribetes históricos puesto que como principal punto del orden del día se tratará la readecuación del aforo vehicular para el cálculo de la patente de rodados.
La situación que se vive hasta el momento es de un divorcio absoluto entre el valor de mercado de los vehículos y lo que establecen las comunas como base de cálculo. Inclusive en la página Web de la Intendencia Municipal de Montevideo, donde antes se establecían los datos de los vehículos y su aforo ahora luce una leyenda que transcribimos a continuación:
“La distorsión del mercado de vehículos automotores que se produjo a partir del sorpresivo cambio de la política cambiaria con la consiguiente fuerte devaluación del peso uruguayo respecto al dólar americano producida en junio del 2002, luego dramáticamente agravada por la crisis financiera vivida en el 2º semestre de ese mismo año, imposibilitó definir nuevos aforos para el año 2003. A fines del año 2002 pudo detectarse que en el mercado había en general una caída de los valores en dólares de los vehículos pero que la misma era más que compensada por el aumento en los valores en moneda nacional producto de la fuerte devaluación del año 2002 lo que en resumen era equivalente a mantener los aforos en dólares pero cotizados a $ 14 (valor vigente en el momento del último aforo). Por esa situación el Congreso Nacional de Intendentes resolvió que el tributo patente de rodados para el ejercicio 2003 se aplicará indexando los valores de patente vigentes para el año anterior”.
Seguramente la sustitución de los valores por esta nota en Internet por parte de la Intendencia Municipal de Montevideo se produjo para evitar la irritación de los propietarios de vehículos al comprobar que la base de cálculo municipal supera en algunos casos el doble del valor de mercado.
Algunos jefes comunales ya advirtieron que si bien puede suponer la necesidad de apretarse los cinturones la propia administración, la readecuación de los montos se torna irremediable por la presión fiscal que ya existe entre los ciudadanos.
Inclusive se advierte de la posibilidad de enfrentar juicios por pretensión de cobro ilegítima de parte de las comunas.
Desde Desafío Nacional reclamamos al Intendente Mariano Arana a que se sume a los jefes comunales que pretenden una readecuación del aforo vehicular, no como una mera rebaja de tributos, sino por un estricto criterio de justicia.
Martín
Fernández.