Sin palabras…
A
pocos días de los dichos del señor senador Mujica creo que es menester hacer alguna reflexión.
Me
refiero a “que el Uruguay es un país de atorrantes”. No es la primera vez que
este señor (si es que no le queda grande el calificativo) que por otro lado se
cree inimputable nos ofende como pueblo, como ciudadanos con el uso de su
corriente lenguaje vulgar, hecho que no deberíamos permitir de ninguna manera.
¿A
caso este señor se cree que es un ejemplo a seguir?
Me
asusta sobremanera que hoy sea uno de los políticos más votados y que el amplio
caudal de votos que ostenta provenga de gente de mi generación es inconcebible
que esto esté pasando.
El
anteriormente nombrado por otro lado dice que el país lo necesita a él y a su
colectividad política, quisiera decirle a este señor por este medio que se
equivoca, actitud común en él también, el Uruguay necesita del Partido Nacional de hombres de bien, a personas responsables que
no le faltan el respeto a la gente que los ubica en cargos representativos y
deposita su confianza a través del voto.
Como
se decía en una carta que he recibido en estos últimos días parecería que con sus dichos se estuviera refiriendo a
él mismo (vago, perezoso, desvergonzado, viejos platudos etc).
Señor
senador es su partido, el que lamentablemente hoy nos gobierna, el que quiso que este país se
transforme en un país de atorrantes. O acaso usted se olvidó que fue su
gobierno el que le pagó a la gente por no hacer nada, el que motivó a la gente
para no querer superarse, el que motivó a gente joven a no salir a buscar
empleo.
Mida
sus palabras, da vergüenza ajena escucharlo y verlo sentirse como un gran señor
es penoso, trate en este poco tiempo que le queda por gobernar de remediar su
repugnante actitud y si tiene tantas ganas de irse para su casa como acostumbra
a decir públicamente, hágalo nadie lo retiene.
Nadia Menéndez