EL PRESIDENTE Y LA CONSTITUCION

 

La Constitución de la República es clara, no resiste ninguna otra interpretación que la de la rigurosa lectura de su articulo 77 en su inciso 5° : El Presidente de la República no puede actuar en los organismos directivos de los partidos , ni intervenir en ninguna forma en la propaganda política electoral.

 

El Dr. Tabaré Vázquez es el Presidente de la República. Al Dr. Vázquez le está expresamente prohibido, mientras sea Presidente, hacer política.

 

Escribo esto en términos casi escolares, tal como lo expresa nuestra carta magna, para que quede claro, pues parecería no entenderse su alcance.

 

Lamentablemente, el Dr. Vázquez parece no estar dispuesto a observar una norma tan elemental, y desde Fray Bentos, en una de sus giras de propaganda del gobierno, hizo directa mención a temas electorales, ventilando sus preferencias, violando la Constitución.

 

En diálogo con Índice 810 expresó que el Cr. Astori tiene claramente las condiciones para ser candidato del Frente Amplio.

 

Es más, consultado por su preferencia, dijo que ese es un tema que debe laudar su fuerza política.

 

El Dr. Vázquez le dio en su momento, a su partido, una clase de moral democrática, cuando descartó definitivamente, la posibilidad de pugnar por su reelección, haciendo gala de la ética a la que deben apegarse los gobernantes.

 

Sería preferible que no hubiese sucumbido a la tentación de hacer públicas sus preferencias, tal como lo registró la radio el Espectador.

 

Es más, reclamamos que no vuelva a cometer un exceso de esas dimensiones.

 

Que sea esta la última vez que  hace en público este tipo de comentarios.

 

No escapa a nuestra inteligencia, que en su carácter de líder político puede y debe hacer escuchar su opinión a sus seguidores.  Es lógico que así lo haga. Lo que no puede es hacerlo público.

 

El Presidente de la República no es cualquier ciudadano. Es el  primero de todos ellos.

 

Es Presidente de la República tiene que respetar y hacer respetar la Constitución y las leyes.  A eso se juramentó cuando asumió el primero de marzo de 2005.

 

De no ser así, estaría incurriendo en una conducta reprobable y condenable.

 

Que sea esta la última vez, Sr. Presidente.

 

Alvaro Alonso