El tiempo dirá

 

                                                                                                  

 

Si alguna cosa debe ser difícil de limitar es la capacidad de asombro, sobretodo  cuando hablamos del Uruguay progresista en el que estamos viviendo, y en particular de algunos ministros del actual gobierno.

 

En esta oportunidad nos referiremos en particular al inefable canciller quien hemos denominado “Huracán “porque devasta todo lo que toca.

 

Sabido es que su gestión ha sido por demás cuestionada por ineficiente y errática calificativos por demás generosos para con el jefe de nuestra diplomacia claro está.

 

Si bien puede a esta altura resultar repetitivo vale recordar que nuestras relaciones bilaterales con la República Argentina están pasando por su peor momento en los últimos cincuenta años, que no existimos dentro del MERCOSUR, que no sabemos como congraciarnos con el ex golpista Chávez a cambio de algunas dádivas etc., etc.

 

No debemos olvidar que este gobierno tuvo la brillante idea de rechazar la propuesta de nuestro principal comprador de realizar un tratado de libre comercio nos referimos a los EEUU nada más ni nada menos, seguramente  motivado por su odio arcaico al capitalismo, y tratando de caer simpáticos a los gobiernos populistas de la región que claramente nos han dado la espalda.

 

Ya a esta altura es de no creer que desde la cancillería no se hayan dado cuenta que los países no se mueven en base a posibles afinidades ideológicas, sino por el imperio de los intereses que le son comunes y circunstanciales al mismo tiempo, pero como hemos dicho en otras oportunidades no podemos pedirle” Peras al olmo”.

 

Solo hemos hecho un pequeño racconto de algunos hechos que demuestran la impericia de quienes manejan el relacionamiento de nuestro país con el mundo, pero créanme que hemos sido por demás benevolentes, por dos razones, no son el objeto central de este artículo, y estamos acotados por el espacio para poder escribir.

 

Parecería poco serio que alguien sostuviera a viva voz luego de lo descrito en los párrafos anteriores que el Uruguay esta recomponiendo sus relaciones internacionales luego de 30 años de decadencia de estas y donde hasta la asunción de este gobierno no se había hecho nada. 

 

Palabras más palabras menos este es el concepto que vertió a la prensa el canciller Gargano en oportunidad de ser consultado sobre su posible, y cada vez más necesario alejamiento del cargo.

 

La verdad asombrarse después de estas declaraciones es poco sinceramente el referido secretario de estado no parece saber donde está parado, y lo que es mucho peor no parece tener una gota de autocrítica.

 

Mucho me temo que con actitudes así por mal camino vamos, sobretodo cuando hablamos de temas tan cruciales como el relacionamiento internacional, esperemos que quienes toman hoy las  decisiones se den cuenta del daño que le están haciendo a nuestro país, el tiempo dirá.

 

Carlos D Aguirre