Fintas progresistas
1.-Los primeros coletazos con respecto a
2.-Bastó que tomara estado público, los primeros índices
de desconformidad “pesados” con la actuación del
gobierno, para que desde sus tiendas surgieran un sin fin de
“inquietudes”,”iniciativas”,”nuevas propuestas”,o
“posturas”, para tratar de desviar la atención de la problemática en la que a
consecuencia de su desgobierno se encuentran inmersos.
3.-Así sale a la palestra desde un cargo netamente
técnico, -como es el que ocupa Rubio-, con propuestas de reformas a la
Constitución, blandiendo la pancarta del voto epistolar, y otras iniciativas
menores, pero todas tendientes a “arrimar agua para el molino progresista”, que
poco a poco comienza a dar muestras de “sequía”, al tiempo que con intención
velada se agrega a la eventual disputa candidaturial
, intentando “despolarizar” la lucha Astori-Mujica, colocando a la Vertiente en igualdad de
aspiraciones futuras que el MPP y Asamblea, más allá de su menor
representatividad reflejada en la aceptación popular.
4.-Algunas consideraciones al respecto:
A. En cuanto a su afán por anular
el balotaje, queda muy claro que no es más que el manotazo del ahogado, y una
clara muestra de debilidad ante la perspectiva electoral próxima. Es evidente
que no se repetirá la votación que les permitiera la victoria en primera
vuelta, y por tanto sus posibilidades se reducen notoriamente.
B. En relación al voto epistolar,
que no es más que “una” modalidad del voto de quienes no residen en el país, no
es más que otro burdo intento de digitar de algún modo más votos para su fuerza
política, en un procedimiento que no presenta los requisitos de transparencia
que tradicionalmente han pautado los procesos electorales uruguayos. Más allá
de la precaria y coyuntural conveniencia, de recibir los votos de no residentes
en un plano de igualdad de los votantes del país, que presupone tal iniciativa,
¡ no es para nada justo! que quienes optaron, -por la
razón que fuera-, por radicarse en otra tierra, tengan la opción de definir
quien regirá a los uruguayos que aquí viven, pagan sus impuestos y “sufren” al
gobierno electo en forma cotidiana y continua. Por otra parte siempre vinculado a tal iniciativa, y afirmando
la oposición a tal planteo, cabría preguntarse lo que hubiera sucedido en las
“elecciones cubanas” propuestas por Fidel, de haber aceptado el voto epistolar
de la diáspora cubana.
No solamente son importantes los derechos que asisten a
cualquier ciudadano oriental, sea éste residente en el país o no, también
existen obligaciones- en todo caso- que deben ser igualitarias para todos. Si
se encontrara la fórmula de igualar a los denominados integrantes del
Departamento 20, con los ciudadanos que desarrollan sus vidas y proyectos en el
país, y pudiera exigírseles que compartieran las “verdes y maduras”, se estaría
en condiciones de estudiar el mejor procedimiento electoral para incluirlos en
el padrón. Mientras tanto que sigan aportando al engrandecimiento de otras
naciones, que por otra parte son las que las cobijan y facilitan su desarrollo
personal, familiar, profesional, laboral, etc.
VIVA LOS BLANCOS
Nadia Menéndez